Sin la lectura... ¿Quién soy yo?
Capítulo 1
¿De dónde proviene el e-PERIODISMO?El asunto de la enseñanza del periodismo electrónico, digital o virtual, como quiera llamársele, se relaciona íntimamente con mis reflexiones sobre la naturaleza de la lectura y la escritura, del lector y del escritor.
La mejor forma que se me ocurre para abordar tal asunto es la misma que ya había recomendado en uno de los capítulos anteriores: el juego, un juego muy especial y con tradición: "juego de abalorios".
El juego de abalorios es el título de la novela en que Herman Hesse trata de la cultura, el intelecto, la enseñanza, la interpretación, el aprendizaje, etc. y de la sociedad de los "Magister Ludi", dedicados a la misión de preservar y enseñar los grandes valores de la humanidad.
El juego de abalorios, como yo lo entiendo, es el juego de la interpretación, del dotar de sentido, del convertir la lectura y la escritura en método de vida y del expresar, todo aquello que hace humano al humano.
Para empezar con la primera jugada, he aquí algunas anotaciones:
- Como todo juego, este se debe organizar y situar en su contexto, así que sería bueno, en primer lugar, partir de las definiciones anteriores de leer y escribir, lectura y escritura, antes proponer una propia definición.
Como bien sabes la escritura, la lectura y el periodismo, mal que bien, funcionaron con sus propias definiciones para cada época desde la antigüedad, las mismas que, con las necesarias modificaciones y ajustes, se han mantenido hasta ahora, historia que, salvo necesidad, no voy a tratar.
Sin embargo, se me ocurre que es interesante fijar algunos de los momentos del periodismo en los siglos XVIII y XX que serán útiles para precisar ¿DE DÓNDE VENIMOS?, ¿DÓNDE ESTAMOS? Y ¿PARA DÓNDE VAMOS?
Y, a partir de ello, poder diferenciar los modelos y establecer las definiciones de lo qué fue el periodismo y el desarrollo de sus formas, lenguajes, contenidos y usos, de acuerdo a su momento y a las tecnologías en las que se soportó en cada momento, con el fin de poder proyectarlo a las circunstancias y condiciones del momento E (electrónico) y D (digital o, mejor, virtual), de la actualidad.
1. Las revoluciones de Estados Unidos y Francia le dieron al periodismo una nueva dimensión y un nuevo poder para el ejercicio de la política y la vida de las comunidades, entre otras cosas y quizás las más importantes: la libertad de expresión y el derecho a la información. Temas que adquieren fundamental importancia para el E-periodismo (periodismo electrónico o como quiera que se lo llame).
En ese momento, primó, como función o misión del periodismo, la finalidad de un poder al servicio de la comunidad y por la preservación de la dignidad del individuo.
2. El modelo periodístico revolucionario se mantuvo, con pocas variaciones, durante el siglo XIX y hasta principios del siglo XX, cuando el periodismo estadounidense impuso el periodismo populista o amarillista, que cambió las formas y todo lo demás del periodismo, desarrollando unas propias.
Aun cuando se pretendía continuar promoviendo la idea de servicio y de la defensa de la dignidad, el periodismo estadounidense impuso la ideología capitalista del beneficio económico y del poder político de las empresas periodísticas.
3. Para finales de los años treinta nació la radio y con ella el periodismo radial que, igualmente, fue generando sus propias formas y etc., así como su propia ideología.
4. Durante la Segunda Guerra Mundial, el periodismo y las tecnologías dieron un gran salto y con ello, el periodismo o mejor sería decir, la empresa periodística, se consolidó como una gran empresa multinacional con poder político y económico.
5. A finales de los años cuarenta y comienzos de los cincuenta, apareció la televisión como medio de comunicación y, por supuesto, integró una empresa periodística en su organización.
Como se puede ver, aparece el medio masivo de comunicación (ese del que habló en su momento MacLuhan), coincidiendo con una gigantesca evolución de la sociedad y todo lo demás.
Nació el nuevo periodismo (escrito) para responder a ese periodismo volátil de la televisión.
Pero no por mucho tiempo, el periodismo -escrito, radial y televisivo- tendría que enfrentar la guerra de Viet Nam, los hippies, Mayo del 68, etc. que convulsionaron la sociedad, la política, la economía, y los modelos e ideologías anteriores entraron en crisis.
Crisis que se sucedieron una tras otra a pesar del macabro modelo nostálgico de Ronald Regan, el embargo petrolero, la caída del muro de Berlín y con ese muro, la caída del imperio soviético, al tiempo que se sucedía la emergencia de los imperios europeo y chino y del poder económico de Oriente. Y la primera guerra de Irak. Por supuesto, apareció CNN.
Y, con todo esto, el periodismo escrito entró en confusión al enfrentarse en competencia con los mass media y el periodismo televisivo, que parecían haber ganado como empresas, al tiempo que parecía que también habían encontrado e impuesto su modelo periodístico.
6. En los años 90 comienza a aparecer el periodismo en internet, primero como copias de los periódicos y noticieros de tv.
No por mucho tiempo, ya que los internáutas tuvieron la oportunidad de expresar su inconformidad y la desconfianza que ya tenían de las empresas masivas de comunicación y, al igual que a los medios mismos y a sus empresas, los rechazaron. Esa fue la gran crisis de internet como negocio.
Porque los internáutas se apropiaron de internet y cada cual creo su propio periodismo en el ciberespacio: blogs, chats, foros, correo electrónico, Youtube, Myspace, etc. Con su propia definición de periodismo y comunidad virtual personalizada e individual.
7. En este caos entrópico, personas, instituciones, empresas, etc. inician la gestación de un nuevo tipo de medio o empresa periodística que trata de acomodarse a esas manifestaciones de intercambio de información de internet.
En ese punto estamos. Poco más se ha definido la naturaleza de este periodismo que, como en todos los eventos de la historia del periodismo, se van usando e interpretando las viejas formas a medida que se va definiendo qué es realmente lo qué es.
De estas nuevas formas, ya se sabe que en ellas se está haciendo aquello de mezclar diseño, información audiovisual y, claro, el hipertexto, pero poco más se cuenta con una definición coherente, congruente y consecuente, de lo qué es este nuevo periodismo y del medio comunicativo que lo soporta.
Ese será el motivo de la próxima jugada.