Sin la lectura... ¿Quién soy yo?
Capítulo 6
Las PALABRAS en el e-PERIODISMO
Como ya estamos en el universo propiamente dicho de las PALABRAS, orales o escritas o virtuales, es necesario hacer un par de consideraciones.
La primera:
Salvo que, en algún momento futuro de la evolución, los Homo-Humanos alcancen el poder de comunicarse mediante telepatía y, aún en esa situación, les será imposible prescindir de las PALABRAS o algo por el estilo que las remplace, para comunicar eso que llamamos pensamiento.
Por más audiovisual o virtual que hubiese sido o llegue a ser el Homo-Humano, su cerebro y su mente están genéticamente condicionados para comunicarse por medio de algún tipo de códigos de signos y hasta de símbolos, llamémoslos letras, ideogramas, palabras, etc. que se convierten en el soporte de la actividad cerebral y mental, esa que organiza la virtualidad de las percepciones y sensaciones para que de allí emane el pensamiento que dota de sentido a las imágenes, a los sonidos, a los gestos, transformándolos en elementos comunicativos tanto para la comunicación interior y subjetiva como para expresarse y comunicarse con el exterior.
Como puede verse, hasta el momento y, ni considerando posible la evolución de los Homo-Humanos en Ciberborgs, es posible pensar en un pensamiento y en una comunicación sin códigos, signos o palabras.
Así las cosas, la PALABRA es y seguirá siendo ese "algo" de lo que dice Álex Grijelmo, en su libro La seducción de las palabras:
"Nada podrá medir el poder que oculta una palabra. Contaremos sus letras, el tamaño que ocupa en un papel, los fonemas que articulamos con cada sílaba, su ritmo, tal vez averigüemos su edad; sin embargo, el espacio verdadero de las palabras, el que contiene su capacidad de seducción, se desarrolla en los lugares más espirituales, etéreos y livianos del ser humano" (1).
El libro de Grijelmo, así como en muchos otros sobre temas de lingüística y asuntos relacionados, son fuente de múltiples referencias y soportes para estas propuestas.
La segunda:
La palabra es tan poderosa, flexible y plástica que desde el origen del Homo-Humano ha evolucionado y se adaptado con él para ayudarlo a superar sus necesidades y dificultades; para descubrir conocimiento y para acumular información; para conocerse a sí mismo; para conocer a los demás; para conocer a la Naturaleza; para conservar su historia o contar las historias de su imaginación, en fin, para ser y saberse creador.
La palabra es tan poderosa, flexible y plástica que ha sido posible transformarla de signo en símbolo y de letras en imágenes y viceversa, en metáforas. O, también, de morfema, grafema y fonema en rezo, mantra, conjuro, hechizo, etc., con el poder de sanar o de enfermar al cuerpo y al alma o de trastornar la realidad, para bien o para mal.
Todavía más, la palabra es la qué y lo qué hace humano al Homo-Humano, con todo y las virtudes y defectos de la una y de los otros.
Es como lo dijo el ruso Lev S. Vigotski y ha confirmado la más reciente lingüística y neurolingüística:
"El momento más significativo en el curso del desarrollo intelectual, que da a luz las formas más puramente humanas de la inteligencia práctica y abstracta, es cuando el lenguaje y la actividad práctica, dos líneas de desarrollo antes completamente independientes, convergen" (2).
Se puede inferir que tal momento de convergencia se da cuando nace la PALABRA: es la PALABRA, su poder, su flexibilidad y su plasticidad, la que es y será fundamental a la hora de definir y describir la naturaleza de la LECTURA VIRTUAL y de la ESCRITURA VIRTUAL y la función que esta realice en el e-PERIODISMO.
Ya he hablado de un NUEVO LECTOR y un NUEVO ESCRITOR, los que lo serán porque ha llegado el momento de empezar a crear una NUEVA PALABRA, una NUEVA ESCRITURA: la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL.
Es una NUEVA PALABRA que debe nacer de la palabra de hoy, así como ella nació de todas las palabras que han sido y son desde el principio, en el sentido misterioso del versículo bíblico:
"En el principio fue el Verbo".
Asunto para el cual el español Emilio Lledó propuso otra interpretación crítica:
"El objeto de las palabras, aunque los filósofos parecen olvidar este simple hecho, es tratar de materias que no son palabras... Las teorías verbalistas de algunos filósofos contemporáneos olvidan los vulgares propósitos prácticos de las palabras cotidianas y se pierden en un misticismo neoplatónico. Me parece oírles decir "en el principio fue el verbo", ¡no!, en el principio fue lo que el verbo significa" (3).
Es hacia ese misterioso, común o vulgar principio, al que deben regresar, con perseverancia, quienes gozan jugando con las palabras.
O, para asomarnos también a ese ámbito de la superstición con las palabras de otro filósofo, el español-estadounidense, George Santayana:
"Si los presagios fueran observados científicamente y no interpretados supersticiosamente, los augurios podrían ser, como el lenguaje, un verdadero arte de la sustitución" (4).
La evolución de la escritura es un tema apasionante y necesario para conocer la vida y la adaptación de las palabras al ser habladas o escritas en cada uno de los medios tecnológicos que se han desarrollado: la tablilla de cera o de barro, el papiro, el pergamino, el papel, la imprenta, la oralidad de la radio y la televisión y, ahora, su digitalización electrónica en una pantalla o, para ser tan metafórico como en la antigüedad: en una "tablilla de luz".
El sólo pensar en la potencia y el potencial que cada tecnología y medio agregó, tanto a la capacidad de hablar y de escribir, como al poder de la palabra, permite entender la incidencia de la lectura y de la escritura en la evolución socio-cultural del Homo-Humano.
O, por otra parte, entender las diferencias y similitudes entre las escrituras alfabéticas y silábicas (fonetizadas) y las ideográficas, en las cuales las relaciones de la palabra oral con la palabra escrita le dan a la palabra y a la escritura estatus y dimensiones propios.
Este es el punto al que quería llegar, a una conexión no tan semiotizada o semiologizada de la letra y la escritura, sino más bien a una conexión natural y lingüística entre la letra escrita y la imagen o, para decirlo de otra forma, entre signo, símbolo y metáfora o, si se quiere, en “un verdadero arte de la sustitución".
Pero para no pasar por subdesarrollado y tratar de inventar lo que ya ha sido inventado, tal conexión ya existe, con vida propia y como idiomas establecidos y aceptados desde hace muchos siglos en China, Japón y en los pueblos con escrituras ideográficas. Idiomas en los cuales el lenguaje fonetizado esta individualizado del lenguaje escrito, una escritura que se hace por medio de ideogramas.
Los ideogramas son los signos y símbolos de una escritura individualizada de la palabra, fonetizada o no, pero relacionada con ella. O, según su definición de diccionario:
"Ideograma: Imagen convencional o símbolo que en la escritura de ciertas lenguas significa una palabra, morfema o frase determinados, sin representar cada una de sus sílabas o fonemas".
Ahora y para que esta conexión no parezca traída por los cabellos, véase lo que dice Jacques Gernet en L' Écriture et la Psychologie des peuples, sobre las escrituras china y japonesa:
"A diferencia de las escrituras alfabéticas, estrechamente ligadas a esa realidad cambiante que es el lenguaje, lo que hizo de la escritura china -y de la lengua escrita china- un notable instrumento de civilización, fue su independencia respecto de la evolución fonética, de las variantes dialectales, e incluso de la diversidad lingüística. Los japoneses, cuya lengua difiere profundamente del chino, tanto por su polisilabismo como por su sintaxis, han tomado prestados de China todo su vocabulario gráfico culto" (5).
En esta explicación ya se pueden encontrar algunos de los elementos primordiales que deberán formar parte de la ESCRITURA VIRTUAL que pretendo proponer, a saber:
- El primero de ellos: su independencia respecto de la evolución fonética, de las variantes dialectales, e incluso de la diversidad lingüística".
- El segundo y como consecuencia del anterior, su universalidad y estabilidad.
Lo anterior quiere decir que, al igual que los idiomas de escritura ideográfica, la ESCRITURA VIRTUAL deberá nacer a partir de los propios idiomas y sus gramáticas, pero como signos y símbolos universales y estables, sometidos a las leyes de su propia evolución y adaptación.
Como hasta este momento mis consideraciones han sido eminentemente teóricas, con el fin de excitar a la reflexión, considero que es el momento de hacer una exposición un poco más práctica que permita conectar la teoría y la práctica de mi propuesta.
Por siglos, chinos y japoneses han unido su escritura ideográfica con imágenes correspondientes y complementarias, de tal manera que, a pesar de que un lector desconozca el idioma, al hacer la lectura del conjunto de ideogramas e imágenes, es capaz de deducir y dotar de sentido.
Es algo similar a lo que ocurre cuando se hace la lectura de una infografía, una iconografía, una obra plástica, una fotografía, etc.
Saltando a lo que está sucediendo en estos momentos con las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) y más particularmente en la Web, en algunas páginas, en unas más que en otras, no es necesario conocer el idioma en el cual están escritas para deducir y dotar de sentido a lo que allí se comunica...
Algo de todo esto es lo que será necesario analizar con el fin de proponer, como modernos Nebrijas, la gramática y las demás normatividades de los idiomas, para así desarrollar una ESCRITURA VIRTUAL o, debería decirse, un idioma virtualizado.
O, bien, para convertirse en místico del lenguaje e inventar una escritura en la que, como ya cité antes del sufí andalusí, Ibn-Arabi, se sea:
"una letra de la que tú eres el sentido".
O, para entrar en el territorio de la alucinación, convertirse en lo que dice Guilles Deleuze de Bartleby, el escribiente que no escribía:
"Hasta las palabras que pronuncia escapan de las leyes generales de la lengua (los "presupuestos") tanto como de las particularidades del habla, son como vestigios o residuos de la lengua única original y primaria, y arrastran al lenguaje en su totalidad hacia el límite del silencio o de la música" (6).
Pero, eso será el motivo para la próxima "jugada" de este "juego de abalorios".
NOTAS
(1) Álex Grijelmo, La seducción de las palabras, Punto de Lectura, Madrid, 2002, p. 13.
(2) Lev S. Vigotski, El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, Crítica, Barcelona, 198, pp. 47 y 48.
(3) Emilio Lledó, Lenguaje e historia, Taurus-Bolsillo, Madrid, 1996, p. 216.
(4) George Santayana, Diálogos en el limbo, Tecnos, Madrid, 1996, p. 50.
(5) Jacques Gernet, L' Écriture et la Psychologie des peuples, citado por Georges Jean, La escritura, memoria de la humanidad, Ediciones B, Barcelona, 1998, p.185.
(6) Guilles Deleuze, Bartleby o la fórmula, ensayo incluido en Preferiría no hacerlo. Bartleby el escribiente de Herman Melville, Pre-textos, Valencia, 2005, p. 81.
Tanto la escritura virtual como la lectura virtual, son un trabajo experimental y en progreso, en especial para los medios de comunicación virtual que se incluyen en la red. En tal sentido, es poco lo que se ha escrito y muy generales las discusiones que se han realizado. Por ello, sería interesante generar una corriente de ideas que permita analizar su naturaleza y funcionamiento.
domingo, 16 de septiembre de 2007
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