Sin la lectura... ¿Quién soy yo?
Capítulo 10
El e-PERIODISMO en el mundo de Tlön
Lo que voy a considerar ahora son los asuntos de la percepción y del sentido. De cómo escribir y dotar de sentido a la palabra virtualizada: ESCRITURA VIRTUAL y, en consecuencia, a la percepción, interpretación y dotación sentido que de esa palabra se realice: LECTURA VIRTUAL.
Sin embargo, es necesario aclarar algo con respecto a la lógica y uso de las palabras, independiente de su propia percepción y sentido. Es necesario tener en cuenta que existen diferencias propias y notables entre la palabra oral, fonetizada y la palabra escrita, gráficada, todo esto dentro de la paradoja que bien plantearon San Agustín y Wittgenstein y que expone George Steiner:
"A través de las palabras no aprendemos más que palabras: "verbis igitur nisi verba nos descimus" (1).
Asuntos sobre los cuales no trataré detalladamente, aun cuando, para los efectos de estas reflexiones, los considere y mencione, ocasionalmente.
Por esas razones, el problema a tratar aquí es el de la misma ESCRITURA VIRTUAL, por que, a diferencia de la vieja palabra, oral y escrita, creada y usada por un único emisor para ser percibida y descifrada por otro único receptor, esta es una palabra escrita por varios emisores.
En la ESCRITURA VIRTUAL, su creación y su uso lo determinan varios emisores: el diseñador, los que realizan los elementos audiovisuales y el autor del texto, es una palabra creada por varias mentes y escrita por varias manos para que sea leída y comprendida por un único lector que, a su vez, complica el asunto, puesto que ya no es un receptor pasivo, sino un interlocutor activo que reacciona e interactúa en tiempo real, en una conversación virtual, posible por la naturaleza misma de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs).
La creación y uso de un tipo de escritura creada por varios especialistas de la comunicación no es nada extraño ni nuevo en el campo de los medios de comunicación masiva, cine y televisión, sólo que esa siempre ha sido una escritura unilateral y unidimensional. Por su parte, la ESCRITURA VIRTUAL debe ser multilateral y multidimensional, interactiva.
Esas condiciones hacen que desde el principio la ESCRITURA VIRTUAL sea otra clase de escritura que absorbe elementos de la lingüística, la semiología, las artes, etc. para con ellos transformarse y crear una nueva escritura.
En ese sentido, la ESCRITURA VIRTUAL debe ser la síntesis significativa de los elementos que la integran y conforman, de la misma forma como en una conversación cara a cara, el sentido se integra en la síntesis semántica que crean la voz, la entonación, los gestos no-verbales, las circunstancias, el estado de ánimo, la intención, las actitudes y predisposiciones del emisor y el receptor, en fin, la naturaleza de ambos, dentro de la interactividad o interrelación que en ella se genera, dándole nuevas dimensiones semánticas a las palabras.
Por su parte, en la ESCRITURA VIRTUAL, esos elementos conversacionales son representados por la disposición del diseño, la dinámica de lo audiovisual y el texto, los cuales se unen en el mismo medio de comunicación, medio que a su vez sustituye o representa o es una extensión del cuerpo que habla.
Así como en la conversación, en la ESCRITURA VIRTUAL todos los elementos participantes deben dotar y dar dinámica al sentido, así como propiciar la interactividad o interrelación.
Por supuesto, igual para ambos casos, el uso y el poder, si se quiere, la cultura, establecerán y delimitarán la formación y desarrollo de un lenguaje propio y tan universal como lo permitan las condiciones.
Ya lo dije antes, la ESCRITURA VIRTUAL del e-PERIODISMO es el resultado de un trabajo de conjunto en el que, básicamente, participan los diseñadores, los expertos en técnicas audiovisuales y los periodistas.
Sin embargo, todavía es necesario considerar otros elementos que participan y determinan la creación y desarrollo de ese o esos lenguajes:
- La naturaleza del medio, de la "tablilla de luz" que, en igual medida, condiciona esa creación y desarrollo.
- Y, por supuesto, quién o quiénes son aquellos que hacen posible que todo esto se realice y produzca.
Para continuar con la metáfora de la conversación cara a cara, hay que preguntarse: ¿Cuál es el cuerpo en las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs)? ¿Cuál es la mente del Homo-humano que lo crea, lo desarrolla y lo hace funcionar?
Es decir, ¿Qué son el lenguaje, el cuerpo y la mente de ese Homo-humano que ahora salta de las realidades de la razón moderna y posmoderna de cuerpo físico y metafísico, a la creación de las realidades en las que los cuerpos son virtuales y la mente... ubicua.
Para empezar a desbrozar las definiciones, propongo la lectura de dos profecías creadas por la imaginación de dos escritores: el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, de Jorge Luis Borges, y la novela Tiempo de Marte, de Philip K. Dick.
Comencemos con las profecías de Jorge Luis Borges referidas al lenguaje en el mundo de Tlön:
"Su lenguaje (el de Tlön) y las derivaciones de su lenguaje -la religión, las letras, la metafísica- presuponen el idealismo. El mundo para ellos no es un concurso de objetos en el espacio; es una serie heterogénea de actos independientes" (2).
En su profecía, Borges va un poco más allá al introducir las conexiones necesarias para integrar los elementos de este nuevo proceso de comunicación virtual o virtualizada. Él establece las razones y el punto a través de los cuales la naturaleza de Tlön se evade del espejo -las "tablillas de luz"- e invade las realidades de los demás mundos o ¿viceversa?:
"La geometría de Tlön comprende dos disciplinas algo distintas: la visual y la táctil. La última corresponde a la nuestra y la subordinan a la primera" (3).
Obvio, es necesario aclarar, como ya se criticó antes, que esta predominancia de los visual en la cita de Borges se refiere a la geometría, a la mirada en los objetos y no a la supeditación del texto a lo visual.
Aceptado lo anterior, nada más adecuado que esta visión literaria para definir la naturaleza táctil de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), para las cuales ya no es una utopía de ciencia ficción el echo de entrar a formar parte y funcionar conectadas o incorporadas al mismo cuerpo humano.
Ya se están realizando los experimentos y las primeras pruebas del funcionamiento de "chips" incorporados y conectados al cerebro y a otras partes del cuerpo humano para reproducir sus sensaciones y funciones a través de ellas o de sus miembros, así como por medio de extensiones electro-mecánicas o biónicas.
Es un mundo nada lejano. Por el momento ya estamos en el ámbito de la digitación táctil y la orden sonora mediante las cuales nos relacionamos con las "tablillas de luz" a través de los dedos y de la voz: las pantallas sensibles mediante las cuales se manejan hardware y software, pulsando imágenes desplegadas sobre su superficie o dando órdenes verbales que capta un micrófono.
Hasta aquí, brevemente esbozado, el aspecto físico -cibernético- de esta conexión del cuerpo con las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), importante y constitutivo del desarrollo y manejo del nuevo lenguaje, su escritura y lectura virtuales, pero aun hace falta considerar el componente propiamente humano, es decir, lo que hace humano al Homo-humano: su mente, esa misteriosa entidad o lo qué sea, que es la que procesa y realiza la comunicación.
Comunicación que, además de verbal, abarca otras dimensiones del Ser humanos, como lo es la dimensión y comunicación táctil, ignorada, a veces, en el contexto de los estudios sobre la comunicación, en general y, muy particularmente, en la comunicación masiva.
En el contexto del nuevo lenguaje virtual, su escritura y lectura, la comunicación táctil es mucho más importante de lo que parece, es la primera comunicación que establecemos con el mundo y con los demás, la que, junto con la comunicación visual, ya mencionada en el capítulo 8, se va transformando de mero contacto físico a significaciones simbólicas y abstractas a medida que se va desarrollando la totalidad físico-mental-emocional del Homo-humano, como lo explica Lawrence K. Frank:
"La comunicación táctil nunca se sustituye totalmente; se elabora simplemente mediante el proceso simbólico. Cassirer observa: «el lenguaje vocal tiene una ventaja técnica muy grande sobre el lenguaje táctil; pero los defectos técnicos de este último nunca destruyen su utilidad esencial». En algunas relaciones interpersonales realiza una comunicación más completa que la palabra. Por ejemplo, en el momento de reconfortar a una persona desconsolada, cuando «faltan las palabras». En "After Many a Summer Dies the Swan", Huxley escribe: «las intuiciones animales directas no se comunican mediante palabras; las palabras no hacen más que suscitar los propios recuerdos de experiencias similares». Yo puedo decir por ejemplo que tengo un sentimiento intuitivo o que tal cosa ha sido una experiencia conmovedora refiriéndome así a un medio más primitivo y posiblemente más básico que el lenguaje mismo" (4).
Ya, prácticamente, como en la visión de Marshall Mcluhan, aquello de que "el medio es el masaje", está aquí y ahora. Manipulamos, en el estricto sentido de "operar con las manos", para el caso, "las manos de la mente", los diferentes componentes de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) y estas, virtualmente, nos masajean, nos acarician, apelan a que las percibamos con todos los sentidos.
Esas TICs están siendo desarrolladas y diseñadas para que nos comportemos con ellas y con sus contenidos como si sostuviéramos con ellas una conversación cara a cara, cuerpo a cuerpo, bien con el medio mismo, así como con aquellos con los que establecemos "contacto" por su intermedio.
Todavía más allá, se está ofreciendo un universo virtual paralelo en el cual se podría habitar y ser tal y como se quisiera o se pudiera. Ese mundo al estilo de los SIMS que mencione en los capítulos anteriores.
¿Juego o realidad virtual? Lo cierto del caso es que ese universo virtual paralelo ya existe y como en el Tlön de Borges o volvemos a inventar, como el primer Homo-humano, el lenguaje con el cual sobrevivir y adaptarse o ser destruidos, como en sus profecías:
"El contacto y el hábito de Tlön han desintegrado este mundo. Encantada por su rigor, la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles. Ya ha penetrado en las escuelas el (conjetural), "idioma primitivo" de Tlön; ya la enseñanza de su historia armoniosa (y llena de episodios conmovedores) ha obliterado a la que presidió mi niñez; ya en las memorias un pasado ficticio ocupa el sitio de otro, del que nada sabemos con certidumbre -ni siquiera que es falso-. Han sido reformadas la numismática, la farmacología y la arqueología. Entiendo que la biología y las matemáticas aguardan también su avatar... Una dispersa dinastía de solitarios ha cambiado la faz del mundo. Su tarea prosigue".
"Entonces desaparecerán del planeta el inglés y el francés y el mero español. El mundo será Tlön" (5).
Pero si este Apocalipsis del mundo de Tlön parece aterrador, mucho más horrorosa es la profecía de Philip K. Dick, quien, en 1964, en su novela Tiempo de Marte (6) planteaba esa CONCIENCIA VIRTUAL a la que se refería Roberto Bolaño en la cita del capítulo 5, pues ese mundo que Dick creó para la mente de Manfred Steiner, un personaje que se comunica con los otros, los animales y las máquinas a través de su mente y quien puede anticipar y hasta condicionar el futuro, razones por las cuales, "los normales", lo consideran esquizofrénico, ese mundo mentalmente virtualizado ya empieza a existir, como se puede deducir por estas pocas citas:
"—Leí algo sobre un niño que se creía una máquina —dijo Arnie—. Decía que para que funcionara había que enchufarlo" (p. 146).
[...]
"Casi me parece que Manfred no sólo conoce el futuro; en cierto modo lo controla. Puede hacer que suceda lo peor posible porque eso es lo natural para él, porque así ve la realidad. Es como si estando a su alrededor nos fuéramos sumiendo en esa realidad, como si nos embebiera y nos reemplazara la forma de ver las cosas, y por alguna razón no sucediera la clase de acontecimientos a que estamos habituados. Para mí no es natural pensar así; nunca antes he tenido esta sensación del futuro" (p. 158).
[...]
"—Pensaba en algo que dijo Arnie antes de morir. Yo estaba con él. Dijo que no estaba en un mundo real, sino en la fantasía de un esquizofrénico, y ahora eso me ronda la mente. Nunca se me había ocurrido pensar cuánto se parece nuestro mundo al de Manfred... Yo creía que eran absolutamente distintos. Ahora veo que es más una cuestión de grados" (p. 246).
La mente de Manfred Steiner, todos los Manfred Steiner que viven "enchufados" en el ciberespacio y que habitan allí como en la única morada en la que se les ofrece reconocimiento y afecto, así sean virtuales, es la misma que ya habita en la Internet y la Red, dentro de la cual, él y ellos, ya modelan y son modelados en su propio destino al otro lado del espejo de esa "tablilla de luz" y que son, como en Borges, la
"[...] dispersa dinastía de solitarios (que) ha cambiado la faz del mundo. Su tarea prosigue".
Las condiciones están dadas para que suceda o lo uno o lo otro o cualquier otra cosa...
Y mientras dura la confusión, el Homo-humano, tal y como lo hizo "en el principio", volverá a inventar el verbo, ese verbo al que se refería Emilio Lledó, en cita anterior:
"[...] en el principio fue lo que el verbo significa" (7).
Ese es el punto en donde continúa habitando el Homo-humano.
Estas reflexiones también han abarcado de manera general una buena cantidad de ideas, información y propuestas como para aventurarse en una más.
Es decir, se ha alcanzado el punto en el que es posible empezar a plantearse y a desarrollar una nueva forma de pensar, de comunicarse y de actuar, ese momento definido por Lev S. Vigotski, en la cita que vuelvo a transcribir:
"El momento más significativo en el curso del desarrollo intelectual, que da a luz las formas más puramente humanas de la inteligencia práctica y abstracta, es cuando el lenguaje y la actividad práctica, dos líneas de desarrollo antes completamente independientes, convergen" (8).
Es entonces el momento de pasar a considerar los elementos prácticos de la ESCRITURA VIRTUAL que, como puede interpretarse de lo dicho por Vigotski, son aquellos donde convergen el lenguaje y la actividad práctica y proponer un modelo por medio del cual se va a escribir la ESCRITURA VIRTUAL.
Posiblemente, un modelo de ESCRITURA VIRTUAL como el que, pesimista, Manfred Steiner desearía que fuera, pero al que otro Steiner, George Steiner, este si real y lúcido, analiza y critica en la actual ¿realidad?:
"Una cosa fascinante es que los medios interactivos, susceptibles de corrección e interrupción, de los procesadores de textos, las textualidades electrónicas de Internet en la Red, equivalen tal vez a una vuelta -lo que Vico denominaría un "ricorso"- a la oralidad. Los textos en pantalla son, en cierto sentido, provisionales y abiertos. Estas condiciones pueden quizá restablecer los factores de la auténtica enseñanza tal como Sócrates la cultivó y como Platón la puso en forma dialogada. Al mismo tiempo, no obstante, el alfabetismo electrónico, con su ilimitada capacidad de almacenamiento y búsqueda de información, con sus bases de datos, incide negativamente en la memoria. Y el rostro que aparece en la pantalla no es nunca ese semblante vivo que Platón o Lévinas juzgan indispensable en todo encuentro fructífero entre Maestro y discípulo" (9).
Pero ese será el tema de la próxima jugada.
NOTAS
(1) George Steiner, Lecciones de los Maestros, Siruela/Fondo de Cultura Económica, Bogotá, 2007, p. 49.
(2) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, en Ficciones - El Aleph -El informe Brodie, Colección Ayacucho, Caracas, 1986 (264 p.), p. 9.
(3) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 12.
(4) Lawrence K. Frank, Comunicación táctil, en Edmund Carpenter y Marshall Mcluhan: El Aula Sin Muros. Investigaciones sobre técnicas de comunicación, edición digital: Libros Tauro.
(5) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 16.
(6) Philip K. Dick, Tiempo de Marte, Minotauro, Barcelona, 2002.
(7) Emilio Lledó, Lenguaje e historia, Taurus-Bolsillo, Madrid, 1996, p. 216.
(8) Lev S. Vigotski, El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, Crítica, Barcelona, 198 (226 p.), pp. 47 y 48.
(9) George Steiner, Lecciones de los Maestros..., p. 39.
Tanto la escritura virtual como la lectura virtual, son un trabajo experimental y en progreso, en especial para los medios de comunicación virtual que se incluyen en la red. En tal sentido, es poco lo que se ha escrito y muy generales las discusiones que se han realizado. Por ello, sería interesante generar una corriente de ideas que permita analizar su naturaleza y funcionamiento.
domingo, 16 de septiembre de 2007
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